Viernes 10 Septiembre 2010 3:59: am

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Editorial - Opiniones
La tutela como cordón umbilical
Columnistas
Jueves, 09 de Septiembre de 2010 22:45
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy



En el país del olvido todo puede quedar sumido en el mutismo y la inercia. Se anda por la calle, se va al cine, se aguanta hambre, alguien va al trabajo y otros se esconden tras las paredes de su casa. Se anda sin memoria, sin historia. Todo es el presente, no hay pasado ni importa el futuro. No es el Hades, fatídica fosa; ni Utopía, donde se nada en mares de felicidad y autosuficiencia, ni es el cielo anticipado, donde vuelan ángeles y diablos cogidos de la mano. Eso nos podría suceder en Colombia, si echamos por la borda el ombligo o tabla salvadora, la tutela, que estableció en 1991 el Constituyente Primario.

No sólo porque el candidato de entonces prometió no tocar la tutela, este instrumento jurídico -tan eficaz y rápido para desatar nudos gordos y apretados- debe fortalecerse, sino que mermar su fuerza sería acabar el único medio que tiene la gente inerme ante el Estado y los peces gordos. La tutela fue instituida para preservar los derechos fundamentales vulnerados o en peligro de que se le violen a un individuo que pisa el suelo colombiano.

La tutela es una acción o mecanismo que pone a funcionar el "aparato" judicial de forma inmediata y eficaz. Normalmente, los procesos civiles, administrativos, laborales, penales, son lentos y tortuosos. Se admiten a través de largos y dispendiosos requisitos. Fuera de eso, tienen que sujetarse a incidentes muchas veces raros, a esperar los "términos" y a que jueces y empleados amanezcan de buen genio para impulsar la marcha del "negocio". De ahí que haya hecho carrera la frase de que la Justicia es coja. Es muy renca, es cara, a veces se duerme y se vencen los términos, y los cabos quedan a la deriva en el mar de la impunidad, para siempre.

En cambio, la tutela -lo saben hasta el iletrado, el pobre y el enfermo, el portero y la empleada del servicio- corre, vuela y produce resultados casi mágicos en el país de la lentitud y la burocracia. Se puede instaurar la acción verbalmente, sin necesidad de abogado, el juez debe abrir la puerta, recibir la queja, mejorarla, darle trámite y fallar dentro del razonable término de diez días. Así, la tutela dio el ejemplo a los demás procesos en cumplir el principio procesal de celeridad y de dar cumplida justicia a quien la impreca. En algo se copió para realizar las audiencias de control de garantías en la puerta del proceso penal, cosas que ya vamos viendo cómo se aplican tan convenientemente con el otro principio de "oportunidad".

Con el paso de los días, la tutela se ha convertido en el ombligo que conecta y alimenta a quienes por la urgencia de salud o los ataques contra su trabajo están en inminente peligro de perder la vida o el sustento. Es a los más desvalidos a quienes ha servido este instrumento, y los ha defendido. Claro que también hombres de cuello blanco y mano larga se han servido de él para intentar librarse de las rejas. Sin embargo, la tutela ha demostrado ser una joya jurídica, apta para frenar apetitos y desmanes de EPS y empleadores. ¿Será por eso que hay tanto afán de acabar con ella?

La ciudadanía no puede quedarse lela mirando cómo se lanzan zarpazos contra la buena salud de la tutela. Ya la Corte Constitucional ha dado la alerta y ha recordado a este gobierno su promesa de no alterarla. Porque es la única válvula de escape que tiene el ciudadano para que no exploten como bomba la inequidad y sus desgracias.
 
Columnistas
Jueves, 09 de Septiembre de 2010 10:51

QUEMAR LIBROS ES UNA LOCURA

 
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
 
Los trogloditas en la edad de piedra no usaron papel para escribir sus memorias y dejar el rastro de su inteligencia. Utilizaron el punzón sus sucesores y lo hicieron sobre piedras y en la superficie de las rocas en cavernas para que la humanidad se asombrara de su ingenio y supieran qué los preocupaban en esa era tan primitiva y dura. Ellos jamás pensaron que a alguien se le ocurriera destrozar las piedras ni minar las cuevas de Altamira para borrar las inscripciones y el sello de su época.

La insólita iniciativa del grupo religioso, fundamentalista y fanático, que ha decidido manifestar su celo y su amor por los Estados Unidos quemando ejemplares del Corán es una barbarie. Sería inimaginable si no se hubiera ya anunciado por prensa y TV.

El emperador Diocleciano, otro fanático religioso, en el siglo tercero hizo quemar la enciclopedia de la alquimia en la biblioteca de Alejandría. En la China y en la misma Alejandría san Atanasio ordenó quemar los libros “heréticos” o que estuvieran en contra de la nueva iglesia. La sagrada Inquisición en los siglos XV y XVI, por mandato de Savonarola ordenó a los fieles entregar los libros prohibidos para hacer con ellos una “hoguera de vanidades”. Hitler ordenó la quema de libros escritos por judíos y Pinochet en pleno siglo 20 ordenó a sus tropas quemar libros políticos y de denuncia de su régimen.

Pretender quemar las ideas de Alá o de Mahoma o de anticristos o de políticos, - reproducir la quema de las torres gemelas -, es un esperpento intelectual y causa horror sólo imaginar la escena. No se puede pensar que alguien cuerdo y toda una secta se reúnan para decidir cometer otro exabrupto para saldar el horrendo desastre del 11 de septiembre. No es con cruzadas santas ni con venganza que se curan las heridas. Causa estupor que una religión recomiende a sus fieles ejercer esta arma repudiable. Porque no es un remedio ni una acción noble. En su lugar, podría haber una jornada de oración en sus mezquitas o emprender una cadena de ayuno o exigir una muestra de arrepentimiento a los culpables, algo también poco probable.

Creíamos que los tiempos de persecución de brujas y condenación del pensamiento era cosa de tiranos, de desquiciados, de épocas oscuras. No es compatible la civilidad y la práctica del respeto que se exhala en la nación de Washington y Lincoln con este acto subversivo contra unos libros que contienen sabiduría. Nos negamos a creer que el pueblo norteamericano esté de acuerdo con la rabia de estos rabinos y sus fieles. Por el contrario, haremos fuerza espiritual para que cambien la propuesta por otra racional y digna que, en lugar de avivar los odios, llamen a la reconciliación y al perdón.

Los actos del 11 de septiembre son luctuosos y para quienes sufrieron pérdidas la llegada de este aniversario causa lágrimas y revive un humano rencor. Pero, que una organización religiosa llamada a buscar la paz, el abrazo de hermanos, emprenda una acción incendiaria no puede bendecirse ni ser justificada.

09-10-10 - 10:08 a.m.
 
Caminabilidad y desarrollo urbano
Columnistas
Martes, 07 de Septiembre de 2010 21:27
FABIO ARÉVALO ROSERO MD

La disponibilidad de espacio público caminable en los centros urbanos es un indicador de la calidad de vida de sus habitantes. La Organización Mundial de la Salud ha determinado que el 2010 sea el año del “Urbanismo y la salud”. Significa que el diseño urbano debe favorecer la salud humana. Para ello busca que las ciudades del mundo tomen decisiones para apropiar más áreas para la participación ciudadana, la movilidad no motorizada y la sostenibilidad. Estudios en salud urbana explican cómo el espacio público peatonal, las ciclorrutas, las ciclovías y los parques en la ciudad, son motor para la promoción de la actividad física. Se combate el sedentarismo que en Colombia bordea el 70 por ciento y es un gran factor de riesgo de enfermedades crónicas, como una mayor posibilidad de sufrir infarto.

No es gratuito que sea el año del urbanismo y la salud. La promoción de ciudades saludables es prioridad en el Siglo XXI. Es la necesidad de humanizar áreas públicas y recuperar el terreno perdido por la mecanización y la industrialización. Las ciudades modelo del mundo son reconocidas por la cantidad y calidad de su espacio público caminable y como dichos lugares son articuladores de una buena calidad de vida para sus residentes. Estas propuestas fomentan nuevos comportamientos sociales y más igualitarios.

Las ciudades tienen necesidad de crear espacios de libre acceso donde sus habitantes se integren espontáneamente sin importar su condición social o económica. Esta dinámica genera un significado especial del espacio para los ciudadanos a la vez que erige urbes más amables, más sostenibles y sobretodo más dignas. De la misma manera, la correcta gestión peatonable del espacio público impulsa nuevas tendencias económicas que se traducen en ciudades más atractivas y más competitivas. Está documentado como el manejo sostenible del espacio público contribuye a impulsar la actividad económica y a mejorar el entorno empresarial.

Pero es particularmente la peatonalización de áreas importantes y medulares de una ciudad, el mayor tesoro del espacio público. Las ciudades más avanzadas y desarrolladas del mundo han tomado la decisión política de apropiar buena parte de las calzadas para uso y disfrute de los viandantes, de las mayorías. El acceso vehicular se reduce y se desestimula el uso irracional de automotores. El comercio se favorece al tener un mayor número de potenciales compradores “libres” (de carros). Esto se traduce en menos contaminación, menos accidentes, mejor movilidad, más seguridad y mayor convivencia.


En el caso de Popayán, la decisión de peatonalizar el parque Caldas es valiente y acertada. La mayoría de sus efectos son positivos. Las ciudades más democráticas y desarrolladas del mundo lo han hecho. Naturalmente un cambio drástico genera controversia y la oposición de sectores minoritarios de poder con alta visibilidad, además de los "autodependientes" cuyo prestigio y autoestima dependen de un auto y no de su ser.

La discusión se puede dirimir fácilmente con un estudio científico de espacio público con indicadores de satisfacción, convivencia, economía, movilidad, accesibilidad, seguridad vial y de mejoría integral de la salud urbana. Los instrumentos existen. Ello demostrará que los beneficios en la mayoría de ciudadanos, priman sobre los intereses particulares. Una ciudad más caminable es más desarrollada y más feliz.

Apostilla: ZONA FM, además de entretenimiento, es una guía científica para su salud y su felicidad. Sintonícenos en el 106.9FM, La Veterana FM radio, los sábados de 8 AM a 11 AM. Dirige y conduce Fabio Arévalo Rosero, su médico.
 
UN VISTAZO A VILLA RICA
Columnistas
Martes, 07 de Septiembre de 2010 10:17
Por Alfredo Viveros Balanta

Programas universitarios una meta alcanzable

Con la graduación de un grupo de técnicos en diversas modalidades se está rompiendo el mito de que no hay personal capacitado en la región.

Luego de haber superado el pensum académico trazado por la Universidad Tecnológica Autónoma del Pacifico, Sede Villa Rica, el próximo 18 de Septiembre reciben su grado como Técnicos Profesionales en diversas aéreas, un grupo de estudiantes que hacen parte de la primera promoción que la Institución de Educación superior gradúa en este municipio.

El éxito del proyecto fue garantizado gracias a una alianza estratégica diseñada entre la administración municipal en cabeza del licenciado Arie Aragón, quien con recursos propios subsidió la carrera a un 60% de los estudiantes, y las directivas de la Universidad que en una forma decidida y buscando apoyar los procesos en aquellos sitios que como Villa Rica la educación superior o tecnológica por parte del Estado aun no ha hecho presencia, abrió una subsede la cual hace parte de la principal que tiene su planta en la ciudad de Cali, sin desconocer el esfuerzo que han realizado los estudiantes para cumplir con sus labores académicas.

Además de estos aportes, se destaca la oportunidad que han tenido los profesionales de la región para participar como docentes encontrando aquí un espacio laboral que antes les había sido esquivo dentro de cada especialidad.


 
El aparato administrativo de las gobernaciones es un cascaron vacio
Columnistas
Lunes, 06 de Septiembre de 2010 17:07
Por Fernando Dorado

El Estado colombiano es – en esencia – un aparato administrativo pre-moderno, “colonial”, burocrático, eminentemente tributario, sin conexión con las realidades regionales. Es una carga para las comunidades, los trabajadores y los empresarios nacionales no monopólicos.

Un ejemplo de esa situación son las gobernaciones departamentales. Ahora, que se abre el debate sobre “reordenamiento territorial” y que el año entrante (10.30.11) se realizarán las elecciones locales y regionales, es muy importante revisar el funcionamiento de estos entes administrativos territoriales.

¿Qué hacen las administraciones departamentales? “Administran” las transferencias nacionales para educación, salud y saneamiento básico, casi siempre de manera ineficiente. Además, recaudan las llamadas “rentas cedidas” (licores, apuestas), el impuesto a los vehículos y de registro. Y, median – de acuerdo a su peso político - entre la Nación y los municipios.

Las actuales gobernaciones son – básicamente - un poder simbólico al servicio del clientelismo y la corrupción. Es claro que los pueblos y comunidades podemos colocar ese poder a nuestro servicio para impulsar efectivos cambios y transformaciones pero hay que tener mucha claridad para no morir en el intento.

Es importante precisar que, así como están, este tipo de entidades son intermediarios innecesarios entre la Nación y los municipios. Podrían desaparecer (incluyendo las Asambleas Departamentales) sin que nadie se diera por enterado. A los únicos que les harían falta sería a los partidos tradicionales que los han utilizado para la politiquería y el clientelismo. Sus cargos siempre han sido “premios de consolación”.

La frase común entre parlamentarios “quemados” es: “¿Y por qué no te lanzas a la gobernación?”
 
La tía pobre
Columnistas
Marco Antonio Valencia Calle

Viene el presidente Santos y nos dice con franqueza que nos pongamos pilas porque como departamento somos de los más pobres del país y se prenden las alarmas de la estadísticas para confirmar que sí, que somos una región de pobrecitos. Vienen de la China al VIII Festival de Gastronomía y nos dicen que es impresionante el potencial regional que tenemos, que ellos con menos y dos migajas de ingenio salieron de pobres y ahora son potencia mundial. Mejor dicho, que estamos sentados en los laureles de la historia, y estamos viendo pasar los días gloriosos del ayer desde la ventana, como quien ve pasar a una tía pobre y arruinada sin saludarla siquiera.
 
Columnistas
EL DOLOR ES COSA SAGRADA Y NO LO HE PROBADO


Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano

Hay sentimientos que nos debieran pertenecer por igual a todos los seres humanos. Porque somos de la misma carne y nacimos de una misma entraña. Nadie puede decir que es semidiós o semihumano o que no bebió leche o no derramará lágrimas. Que no se ha conmovido por una desgracia o no se ha reído de niño. Hay asuntos que nos tocan, que nos espantan, nos embelesan, nos huelen a muerte o nos gustan.

Alberto Manguel* cita a Séneca que en el exilio dijo: “la desdicha –el dolor- es cosa sagrada”. Y remata: “El hecho de que este sentimiento haya sido grabado en el corazón por la naturaleza, lo hace todavía más hermoso”. Sentir en la carne el dolor o la compasión por la propia desdicha puede ser el hecho cumbre de humanidad y que refleje su condición más pura. Hasta un animal podría reconocer por su aspecto humillado a quien sufre y se aniquila cuando se envuelve en llanto, y detener su furia en signo de respeto.

Cómo enseñan el sufrimiento, el dolor agudo, el llanto incontenido. Son más ilustres que una cátedra documentada, que una oración fúnebre o una oda a la muerte. Recibir lecciones de motivación, de erudición, de ciencia, escuchar un concierto o ir a misa son actividades que perfeccionan el espíritu. Mas experimentar en si mismo el dolor de un cáncer, de un espasmo intestinal, de la inflamación del ciático o la muerte de un hijo son eventos que hacen patente el grado de humanidad de un ser humano.

¿Usted alguna vez ha sentido que el dolor, la miseria humana, la desdicha lo ha visitado? Se ha visto vencido y tirado como por un torbellino que le arranque la voluntad y le sea imposible resistir la situación? Si es así, usted conoce la región que nadie quisiera visitar y ojalá nunca más volviera a ver. Con seguridad usted ha ido y ha entrado a ciegas y deseara jamás haber probado ese recinto tan temido. Por mi parte, confieso que no conozco qué cara tiene el dolor, ni si tienes manos o tenazas, si tiene motor de compresión o está activado por anfo o materias radiactivas o es un gnomo que penetra sin permiso en nuestros miembros a taladrar sin compasión.

Me considero neófito, ignorante acerca de lo que es el dolor. Tal vez lo he intentado describir, pero jamás lo he sentido en mi interior hurgando mis entrañas. ¿Seré por esto afortunado? ¿Seré un bicho raro porque no lo he experimentado en los años largos que he vivido? ¿Seré menos humano y me falta ese grado de humanidad del que habló el gran Séneca cuando pondera a Homero por haberlo sacado a flote en la Ilíada y la Odisea? He tenido dolor de muelas, sentí la ausencia de mi padre y de mi madre, de niño se me infectó una pierna y casi me la amputan. Pero fueron dolores soportables que no me llevaron al límite que lo convierte a uno en héroe.

No seré atrevido para invocar al dolor ni a la desdicha y querer que vengan a enseñarme sus propiedades singulares. Sólo los temerarios e imprudentes pueden arrastrarse hacia lo inaudito y al suplicio. Sin embargo, admiraré a quienes viven en la desdicha y la miseria y a los que ingresaron algún día al templo del dolor donde todo es tormento, lágrimas y pareciera que no pasara el tiempo.

*Alberto Manguel en: El legado de Homero. Págs. 128-9

14-08-10 - 11:52 a.m.
 
Comentarios sobre los orígenes del postre payanés “Eduardo Santos”
Columnistas
Viernes 3 de septiembre, 2010
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Luis Eduardo Ayerbe González ha tenido la deferencia de enviarnos sus comentarios sobre el origen del famoso postre payanés "Eduardo Santos". Nuestros agradecimientos para Luis Eduardo por su interés en difundir anécdotas y hechos relacionados con el patrimonio histórico de la ciudad de Popayán.

Cordialmente,

***********************************


COMENTARIOS DE: LUÍS EDUARDO AYERBE GONZÁLEZ SOBRE POSTRE PAYANÉS "EDUARDO SANTOS"

Hola Amigos Todos:

Al escribir la reseña del Postre Eduardo Santos, sabía que iba a levantar polvareda y aún más, polémica; Porque bien sé que en asuntos popayanejos, cada quien se cree depositario de la verdad. Además de tocar el tópico de la tradición oral familiar, el tema toma actualidad porque hay un Santos en la Presidencia y a lo mejor hay quienes quieren congraciarse con el Palacio de Nariño o atribuirle un color político, reclamando autorías.

Lo cierto es que antes de escribir al respecto, solicité la versión de una asistente al banquete al cual me he referido y también investigué lo escrito sobre el asunto que a propósito leí, cómo un amigo Conservador, muy diplomáticamente no adjudicó la autoría a nadie. Por otra parte, creo que hay dos temas que hay que aclarar y así les pido tener en cuenta a quienes quieran continuar en esta polémica tan útil, importante y definitiva para Popayán.

Entonces, el primer tema es la autoría y el segundo, el Lugar.

Sobre la Autoría tenemos a distinguidas Matronas Payanesas -pleonasmo- entre quienes encontramos unas ya citadas, como: Misiá Natalia Diez de Iragorri Isaacs, Doña Maruja Chaux Navas de Chaux y de Pantoja, Doña Leonor Villamil Londoño de Chaux Ferrer, Doña Julia Lenis Ordóñez de Otero y sus distinguidas hermanas, Doña Alina Muñoz Ayerbe de Zambrano Constaín, las Señoritas Julia y Amalia Constaín Caicedo y mi Mamá María Arboleda Castro de Ayerbe Segura y su hija, Misiá Cecilia Ayerbe de Bonilla Iragorri. De aquí en adelante queda libre el espacio para agregar otros nombres. He oído que fue un chef francés traído de Paris por el Embajador Enrique Chaux. Otra vez cuando almorzaba en un restaurante, le pregunté a un mesero por la autoría del postre y me refirió una larga historia sobre una indiecita guambiana, que por supuesto también amerita estar en esta lista y todas las personas que reclamen el democrático derecho desde Rosarito Achiote hasta la Tempestad de la Apoteosis. Olvidaba que en Bogotá se conseguía donde María la Perdida.

En relación al sitio o Lugar, encontramos la residencia del Doctor Francisco José Chaux Ferrer, la del Doctor Manuel José Mosquera Vidal, la Casa de las Chaux, frente a San José, el Club Popayán, la casa del Gobernador Don Pepe Lénis Ordóñez y hermanas, la Casa de Don Adolfo Zambrano Constaín, el Hotel Lindbergh de Don Pedro Martínez Madriñán, la residencia de Don Carlos M. Simmonds, el restaurante El Rancho del Doctor Germán Campos Garrido donde se me refirió la anécdota de la guambiana y todos los lugares, comedores, salones y cafeterías que así lo reclamen desde Belén hasta el Puente de Cauca.

Finalmente, Lucia Nates-López me acaba de contar que cuando el Presidente Carlos LLeras Restrepo visitó a Popayán, hubo un banquete, que vamos a averiguar dónde fue, y a sus tías las Señoritas Marina Nates Ramos y hermanas, les encargaron otro postre, nada menos que las Caspiroletas de las Nates y que tal fue el gusto del presidente LLeras Restrepo, que cada vez que iba a Popayán, las pedía.

Ojo, aquí pues desde ya sabemos quién va ser el próximo Presidente y desde ya podemos iniciar otra profunda y raizal polémica de las que tanto bien le hace a Popayán.

Saludes para todos.

Luis Eduardo Ayerbe González.
 
Deuda de Legitimidad
Columnistas
José López Hurtado*

Coincidimos con el ex canciller venezolano Simón Alberto Consalvi en la apreciación de que UNASUR tiene una deuda de legitimidad con sus integrantes y con la propia región, lo que de alguna manera, permitió en un principio que se convirtiera llanamente en una especie de Tribunal de Inquisición político, al que era conducido el país que se apartara de uno de los bandos en que peligrosamente se polarizó la sub-región, particularmente en momentos en que Venezuela, Ecuador y Bolivia, querían apropiarse del escenario.
 
Muestra exquisiteces caucanas el festival gastronómico de Popayán
Columnistas
Por: Luís A. Barrera M. - Editor

Vuelve el festival gastronómico más importante de Colombia y la Corporación Gastronómica de Popayán que organiza el VIII Congreso Nacional Gastronómico y la Gobernación del Cauca, decidieron preparar para esta versión del Congreso la I Feria de Colonias.
 
¿ESPERANDO?
Columnistas
Jueves, 09 de Septiembre de 2010 10:59
Por: Mauricio Arboleda Vivas

Toma 013

Los vi sentados frente a un interlocutor que a pesar de su fluido discurso y sus intentos por cautivarlos, humildemente llegó a unos cuantos oídos. Los vi sentados esperando a que alguien les dijera cuándo diablos es que van a comenzar a rebajarles mil pesitos en la buseta. Me pareció ver cómo ese día el papá los levantó obligados de la cama para que fueran a ver lo del descuento.
Mientras distraído del discurso me parecía verlos en sus casas, mi amigo interlocutor seguía desgastándose en vanos intentos por explicarles esas vainas de la participación política, de la organización y la movilización social, de la juventud en el plano de lo público…
 
Sobre el Sistema de Salud
Columnistas
Martes, 07 de Septiembre de 2010 21:29
Leidy Patricia Vásquez Carabalí

No se trata de tomar partido en las políticas de salud pública ni en el sistema en general que tenemos actualmente en el país, ni la actitud de nosotros como ciudadanos ante éstas, pero sí de hacer una reflexión con respecto a lo que se vive a diario en los hospitales.

Es entendible que las enfermedades nos vuelven vulnerables y permiten que afloren los sentimientos más arcaicos con los que contamos, pero que solo reaccionemos ante esta situación cuando nos pasa algo y tenemos que acudir a un hospital o hacer cola ante una EPS, demuestra qué tan ensimismados podemos vivir, solo nos percatamos de las deficiencias cuando nos agreden.

El derecho a la salud es dinámico, nos lo deben garantizar y estamos en la obligación de exigirlo, cada uno debe responsabilizarse de cuidar su organismo y el Estado debe proporcionar las herramientas para que pueda hacerse, sin importar estratos sociales.

Pero qué pasa cuando solo somos capaces de manifestar nuestros sentimientos de inconformidad ante las anomalías del sistema cuando las tomamos como algo personal y responsabilizamos a los demás de la que debería ser la principal prioridad después de que estemos vivos.

Acabamos de vivir un periodo electoral en el que se desperdiciaron muchos debates hablando de bombardeos, de bases militares, de las cortes, de impuestos, entre otros temas. Cada uno de los candidatos estuvieron expuestos a la plaza pública para que el pueblo fuera quien se encargara de enmarcar posibles direcciones de políticas públicas en salud, pero la actitud de nosotros como ciudadanos de no exigir que los diferentes problemas del día a día de hospitales, clínicas, EPS cambie y que solo cuando las enfermedades nos doblegan reaccionamos y los tenemos que utilizar veamos la necesidad de cambiar las cosas.

Frases como estas se repiten a diario: _ ¿Cómo es posible que no me den ese medicamento?, ¿cómo es que debo hacer tanto trámite?, ¿por qué se demora tanto una cita?, ¿por qué no hay camas? y es ahí donde vienen las reacciones más inverosímiles ante estas situaciones, pero que son tan efímeras, y sin impulso que no han logrado hacer ningún cambio, y si estamos esperando que nuestra clase dirigente tenga la iniciativa, es posible que esto no suceda nunca.

Pero son pocas las veces en las que se escucha que como ciudadanos, sin que seamos los que estemos padeciendo una enfermedad tengamos la capacidad, la honestidad de reconocer y manifestar que algo anda mal con nuestro sistema de salud.

Ojalá que independientemente del acceso que se tenga a estos servicios, ya que la enfermedad no discrimina estratos, tengamos la capacidad de emprender acciones para cambiar lo que no está bien con el sistema.

05-09-10.
 
HORACIO DORADO GÓMEZ
Columnistas
Martes, 07 de Septiembre de 2010 21:25

Joven, y abandonado murió Simón Bolívar

Sólo cuarenta y siete años tenía cuando murió el “Genio de la libertad”. ¡Qué tal que hubiese vivido más! Los dos últimos años de la vida de Bolívar están llenos de amargura y frustración. El más grande hombre de América murió prácticamente solo. Bolívar no tuvo a su lado nada más que un grupo de amigos, contados en los dedos de la mano. En medio de siete personas, después de haber dado libertad a miles y miles de suramericanos. Simón Bolívar fue abandonado a su suerte. Destituido de todos sus cargos por la oligarquía grancolombiana. Había logrado llegar a Cartagena a esperar el buque que lo alejaría de tanta ingratitud. “La ingratitud es hermana de la traición”. Puede decirse, si en vida Bolívar fue el hombre de las dificultades, en su muerte fue el hombre de la ingratitud, así lo presentía en sus escritos:

El 9 de enero de 1824 en carta que le dirigiera al Coronel Vicente Aguirre, escribió: “La ingratitud es el crimen más grande que pueden los hombres atreverse a cometer”. “La ingratitud me tiene aniquilado el espíritu habiendo privado de todos los resortes de acción. (Carta a José F. Madrid, 16 de agosto de 1829. Un desengaño vale más que mil ilusiones. (Carta al Dr. Estanislao Vergara, 25 de septiembre de 1830).

“Los asesinos, los ingratos, los maldicientes y los traidores, han rebosado la medida de mi sufrimiento. No hay día, no hay hora, en que estos abominables no me hagan beber la hez de la calumnia”. Simón Bolívar.
 
Columnistas
Martes, 07 de Septiembre de 2010 10:09

PENAS Y TRABAJOS FORZADOS PARA UNOS E INDULGENCIA PARA OTROS

www.radiosantafe.com/.../

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
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El hilo se revienta por la parte más delgada, nos muestra la experiencia de la vida. Los hechos son casa grande que deja la puerta abierta para que hasta el más ingenuo mire y vea lo que ocurre adentro en la recámara. No hay necesidad de ir a estudiar criminalística o jurisprudencia para comprender lo que pasa en juzgados y tribunales.

Tanta impunidad, tanta delincuente suelto por las calles, tanto joven sin trabajo, tanto atraco y sicariato, tanta corrupción en instituciones del estado y de la empresa privada, tanto afán de ganar fácilmente dinero y el Estado impávido.

Por su parte el Ejecutivo se mesa los cabellos y echa la culpa a las Cortes y al sistema judicial por su inactividad, porque dejan acumular los expedientes y porque de vez en cuando mandan a la cárcel a sus amigos. La policía captura a capos, a los raponeros, con gran propaganda y aparato teatral en el sitio de los hechos y al momento andan sueltos los sujetos. Los jueces se quejaban de que no tenían computadores ni oficinas. Ahora se quejan de que sólo aplican la ley inocua que le sirve en plato el sapiente y precavido Congreso con los proyectos del Ejecutivo y de que el tiempo lo gastan fallando el mar inagotable de tutelas para salvaguardar los derechos al trabajo y la salud.

¿De quién es la responsabilidad de este gran desbarajuste social y judicial? ¿A qué organismos se endilgará la ausencia de orden, de disciplina social, y el aumento de tanto crimen en nuestras ciudades y de tanta impunidad?

¿Quiénes, entonces llenan todas las cárceles y lugares de rehabilitación? ¿A qué se debe que un guarda de tránsito deba ir a pagar 11 años de cárcel por recibir 50 mil pesos por coima y los contratistas e intermediarios que han desfalcado las arcas de estado anden tranquilos en su casa y con avión particular?

¿A qué el afán de decir que se van a aumentar las penas y a rebajar al edad para que los menores también purguen por buscar en la delincuencia el trabajo que se les niega en la sociedad? Nuestro Código Penal, junto con el de procedimiento son un hazme reír pues sólo sirve para la gente ruana. Para ellos no hay principio de oportunidad ni abogado que lo invoque ni manillas de seguridad.

Las audiencias se han convertido en confesionario de pueblo y público donde el reo se “arrepiente”, suelta dos lágrimas y queda libre del pecado de delinquir. Y queda en el aire que habrá colaboración para delaciones importantes contra los autores “intelectuales” y por los ilícitos pasan a la picota pública, entonces, pobres aseadoras, vendedoras de tinto.

Mientras tanto, empresarios, banqueros, cooperativas de trabajo siguen llenándose de billones. El capital nacional está en bancos extranjeros o se está dilapidando en armamentismo y gastos del Estado, la deuda pública aumenta y los jóvenes y nuevos profesionales no encuentran fuentes de trabajo acordes con su capacidad y dignidad.

No se rehabilita a un joven con carcelazos sino con capacitación, oferta de trabajo y pago decente. Ni se estimula a la calidad académica en universidades para salir a ganar, forzados por la necesidad, un simple salario mínimo como rasos albañiles. La justicia no consiste en echar a las promesas de la sociedad a la cárcel. Ni se encontrará la prosperidad con leyes a favor de los avivatos y corruptos.

06-10-10 - 11:50 a.m.
 
El momento de Peñalosa
Columnistas
Lunes, 06 de Septiembre de 2010 17:04
Autor: Fabio Arévalo Rosero Md*

La imagen negativa de Samuel Moreno cae al 72 por ciento, Adriana Córdoba hace un amague “caricaturesco” que salpica o recuerda a Mockus, mientras el mundo aplaude y homenajea a Peñalosa como uno de los mejores científicos urbanos del planeta. Hace poco recibió el Nobel del Medio Ambiente en Suecia. Imagen: http://comunidades.semana.com/Comunidades

Enrique Peñalosa recibió hace unos meses el premio ambiental más importante del mundo. El Premio Gotemburgo del Desarrollo Sostenible es el Nobel de Medio Ambiente y en los últimos años este galardón ha sido entregado al ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore y al primer ministro de Noruega. El ex alcalde ganó por la creación de un modelo urbano y sostenible en lo social y ambiental, en el cual prevalecen espacios para la movilidad peatonal, vías para bicicletas y el transporte masivo.

Acuñó para el mundo conceptos como pico y placa, Transmilenio, ciclovías y ciclorrutas que hoy se aplican en cientos de ciudades. Su obsesión por promover urbes humanas y sostenibles lo ha llevado a muchos lugares del planeta con un mensaje pragmático que ha permitido mejorar la vida de miles de personas. Ello, además de la gestión como alcalde de Bogotá, pesó para esta condecoración, que por primera vez recibe un latinoamericano.
 
SE CAE LA CASA DE MOSQUERA
Columnistas
Domingo 5 de septiembre, 2010
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Juan Carlos Iragorri, corresponsal de Semana y de RCN radio, en Los Estados Unidos, publica una noticia alarmante en "Enfoque" de "Semana" que es la siguiente:

Se cae la casa de Mosquera

Las lluvias que atraviesan los ya desvencijados techos de teja y el olvido del gobierno, han puesto en peligro la casa de la Hacienda de Coconuco, a 25 kilómetros de Popayán, el lugar donde el 7 de octubre de 1878 murió el general Tomás Cipriano de Mosquera, cuatro veces presidente y considerado el político-militar más importante de Colombia en la segunda mitad del siglo XIX. La casona fue construida a finales del siglo XVI por el conquistador Pedro de Velasco, y en 1819 adquirida por José María Mosquera y Figueroa, padre del general, quien la heredó, le construyó el mirador y la escogió para morir.


Allá se encuentran no solo la cama, muy angosta por cierto, donde falleció 'Mascachochas' (así se le conocía por una herida en la mandíbula), sino el primer piano que, según él, llegó al país, al cual se le han desaparecido algunas teclas. Hoy, Coconuco, cuya dueña es una bisnieta del general, amenaza con venirse abajo. El año pasado, la Gobernación del Cauca dio 58 millones de pesos para arreglar el tejado. Paños de agua tibia. Es hora de que el Ministerio de Cultura le meta mano a la casona, declarada en 1977 Monumento Nacional pero de la que en Bogotá, desde aquel entonces, no se acuerda nadie.

Cordialmente,
 
Pueblo Pequeño, Infierno Grande…
Columnistas
Por: Luís A. Barrera M.

El gremio de periodistas y comunicadores sociales ha sido señalado por algunos de los sectores de la opinión pública como uno de los causantes que el “chisme” como práctica cotidiana de los colombianos vuele en todas direcciones y muchas noticias resulten tendenciosas, infundadas y carentes de la verdad.

En ocasiones el morbo de la “chiva”, el no consultar a “fuentes de alta fidelidad” ha hecho que los agentes de la noticia sean asaltados en su buena fe o abusen del oficio por el prurito de ganar lectores, oyentes o televidentes.

Siempre se ha oído decir que “pueblo pequeño, infierno grande…” y la verdad sea dicha, en las poblaciones como las caucanas e incluso en las ciudades con grandes centros urbanos, el chisme, el bochinche, la murmuración o el rumor hieren corazones delicados a diestra y siniestra.
 
Leo
Columnistas

EL CINE ES UN RETRATO DE LA SOCIEDAD

www.gamersla.net/gnoblis/tag/cine-y-tv/

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano

El cine, como los periódicos, la literatura, la música –y toda la cultura- es un fogonazo que ilumina lo que sucede en la sociedad que nos rodea. Capta el lenguaje, las costumbres, el vestuario, las comidas, las diversiones y el nivel de la educación que se imparte desde escuelas y universidades. Es un espejo de la ciudad y el campo, del estilo de vida, de las risas, lágrimas y componendas que discurren en el diario vivir, a veces desaforado y anónimo. El cine con la crueldad de la imagen y el encanto de la música y los ruidos tan propios de antros, calles y aeropuertos fascinan porque resumen en dos horas una enciclopedia sobre una guerra, un amor con rayos y croquetas o la cuestión climática.

Ayer me fui a ver una película titulada con el insulso nombre de “Origen”. La protagonizan Leonardo di Caprio, Ellen Page y Marion Cotillard, aquella que estelarizó a la divina “Môme”. Ese fue el gancho que me azuzó la gana de verla. La función duró 144 minutos y fue una pintura de lo que pudo ser un documental de lo que pasó en Colombia hasta hace unas semanas.

El argumento principal era la pretendida implantación de la idea personal de un loco contenida en un sueño, en el inconciente de sus compañeros de equipo y luego trasladarla al sueño de toda la sociedad. El tema, por supuesto, es apasionante y desborda la futilidad de la mayoría de los filmes que tratan asuntos que no dejan huella sino risas o superficiales comentarios.

La vida es un sueño, dijo Calderón de la Barca y Freud hundió su pluma en el inconciente para buscar explicación a los problemas que aquejan a frenéticos y ciclotímicos. Christopher Nolan va más allá y aplica estas teorías para que el líder maquiavélico encierre en el laberinto de la inconciencia a sus secuaces para ponerlos al servicio de sus proclives fines.

El maníaco magnate logra un diseño arquitectónico por medio de cual su sueño infernal se convierte sueño general y la ciudad onírica es su mundo irreal pero lo viven desenfrenados quienes lo comparten como si fuera real. Al mando de la música de la Piaf los cerebros se mueven como autómatas.

Por supuesto, los protagonistas saben que el sueño diseñado es irreal y que ellos lo dominan y se sientan cómodos en sus chalets, beben y comen mientras a su vista se desmoronan puentes, rascacielos y la ciudad toda se eleva por los aires y se para en la cabeza como una marioneta. Hay persecuciones, guerra en las calles, incendios, los edificios caen como naipes y los amigos se protegen en su lenta caída a las aguas de la inconciencia. Los segundos se miden como horas y la sed de devastación rueda por aviones, playas y jardines.

La acción de la película es intensa, causa confusión a veces, pero termina con una escena tierna cuando uno de los magnates muere solitario y enfermo y deja por testamento en sus arcas selladas a su sobrino, una veleta de niño, para recordarle que su vida debe ser independiente y libre. Nolan jamás pensó que las escenas las pudo haber filmado aquí en Colombia.

21-08-10 - 15.50 p.m.
 
Postre Eduardo Santos, amasijo `patojo´
Columnistas
Escrito por Horacio Dorado Gómez
Jueves, 2 de septiembre de 2010

Hoy arranca la fiesta de la cocina, certamen que cada año toma más fuerza en Popayán, Colombia y el mundo, por eso meto mi cucharada. Primero, para afianzar el reconocimiento al espectáculo del fogón, llamado así, en tiempos idos, a la tulpa de tres piedras que servía para la cocción de los alimentos. El Congreso Gastronómico sin duda, se ha convertido en un evento importante para la ciudad. Su cerebro es el gobernante Guillermo Alberto González, quien no lo desampara porque es un producto que beneficia a todos. El de este año, tiene como propósito, dar a conocer la riqueza de la gastronomía China. Mostrar el trabajo de los chefs de renombre, así como difundir la variada oferta del Departamento del Meta como región invitada con sus propuestas de comida llanera. El plato típico llanero es la mamona o carne de ternera asada. Se mata siempre la hembra.

Es un encuentro nacional abierto a todos los payaneses, porque es una ventana por la cual Popayán puede acercarse a otros mundos. En este caso, con la mirada hacia el Oriente. Los organizadores del octavo Congreso de comidas, sabores y saberes, buscan fortalecer la imagen de esta ciudad como destino gastronómico mundial, impulsar la ardua labor de los prestadores de servicios culinarios y enseñar la riqueza gastronómica que existe en Popayán que va desde la comida casera, hasta platillos internacionales.

Y meto la cucharada, porque no resisto la tentación de traer los recuerdos, de una anécdota que nos concierne a todos, sobre otra versión del famoso postre “Eduardo Santos”. Esta es la reconstrucción de los datos proporcionados por mi abuela a mi madre Josefina. El presente de la vida social y proyectada sobre el pasado reinventado. Sería imperdonable no contarla, porque es la más verosímil de las dos que he leído.

En 1938, con motivo de la visita del Presidente Eduardo Santos, organizaron un banquete con viandas típicas de la ciudad, en el Club Popayán. La cocina para ese entonces, quedaba en el primer piso y el comedor en la planta alta. Al subir la escalera el mesero con el plato final de la comida, regó el postre. La sociedad, se había querido lucir con la gran variedad de platillos de diferentes sabores y frutas para la escogencia de los invitados. Como el tiempo apremiaba, no les quedó otra alternativa que terminar de revolverlos haciendo un coctel de frutas apelmazado con colaciones, galleticas surtidas, cremas de huevo batidas con cuchara, mermeladas, bocaditos de nata y pastelitos borrachos.

Al indagar el Presidente Santos por el nombre de tan delicioso menjunje, la chispa de la patojada, respondió: “Eduardo Santos”. Así quedó bautizado el postre que hoy llaman “Casatta Eduardo Santos”, y desde entonces el presidente pedía incluyeran en su menú cuando venía a Popayán. Es un apetitoso postre de renombre en la mesa colombiana y autóctono de nuestra ciudad.

Civilidad: A la ciudad hay que tenerla bien comida, bien amada y bien vestida.
 
Colombia: Santanderismo Jurídico al servicio del Imperialismo del Siglo XXI
Columnistas
Popayán, 1º de septiembre de 2010

Por Fernando Dorado

En Colombia se cree que gobernar consiste en aprobar leyes. “Qué eficiencia la del gobierno de Santos”, decía un periodista al comentar que ha presentado ante el Congreso varias reformas constitucionales y ha radicado numerosos proyectos de ley. Es prototipo del “espíritu santanderista” elogiado como un gran valor de nuestra democracia republicana.

Tenemos una Constitución con 380 artículos y 60 artículos transitorios. En el escaso tiempo de vigencia - 19 años -, ha sido reformada más de 25 veces. “Está despedazada estructuralmente”, dicen los expertos. Además, en tres semanas de sesiones del Congreso se han inscrito 170 proyectos de ley para su trámite y 17 proyectos de actos legislativos. Es una locura… ¡una verdadera orgía legislativa!
 
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